Cómo proteger tu cuenta de Gmail

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Muchas personas están preocupadas del uso no autorizado que otras personas pueden estar haciendo con su cuenta de Gmail. Aquí te decimos qué medidas puedes tomar para evitarlo.

Este fenómeno forma parte de una de las clases de estafas por internet más comunes según Gananci. Y lamentablemente, es relativamente común hoy en día. Otras variaciones del mismo problema, podrían ser:

  • “Alguien está usando mi cuenta de Gmail para robar datos de mis aplicaciones, ¿Cómo me deshago de ellos?”
  • “Mi hija está usando mi cuenta de Gmail ¿Cómo hago para evitarlo? O “No recuerdo haberme suscrito a todas estas listas de correo desde mi Gmail.”

Pero, primero que todo: ¿Como saber que alguien está usando tu cuenta de Gmail sin tu permiso?

La mejor manera de saber si alguien más ha estado usando nuestra cuenta es descender en la bandeja de entrada de Gmail y buscar la opción “Última actividad de la cuenta” al fondo a la derecha. Luego, hacer click en “Información detallada” donde encontraremos una tabla que nos muestra si alguien ha accedido a la cuenta (desde un navegador, dispositivo móvil, etc.), su dirección IP e incluso, la fecha y la hora.

Debería ser fácil para el usuario reconocer cualquier acceso que sea suyo.

Revisa minuciosamente la configuración

Hay maneras muy simples de leer los correos de alguien más sin dejar pistas obvias. Estas formas son controladas desde la Configuración de Gmail, la cual puede encontrarse haciendo click en el engranaje ubicado en la parte superior derecha.

En la página de Configuración, haz click sobre “Cuentas e Importación” y dirígete a la penúltima entrada: “Conceder acceso a tu cuenta.” Alguien podría hacer click en “Añadir otra cuenta,” y agregar otra dirección de correo y de esa forma acceder a tus mensajes de correo desde esa cuenta. Luego, podrían mantener esos correos como marcados como no leídos incluso después de revisar su contenido.

Después, dirígete a Reenvío y correo POP/IMAP y revisa la sección que habla acerca de reenvió de correos.

Los servicios de correo les permiten a los usuarios reenviar todos sus mensajes entrantes hacia otra dirección de correo y nosotros les recomendamos a todos nuestros usuarios que lo hagan. Como resultado, podrás leer y responder a todos tus correos incluso si tu cuenta de Gmail se volviera inaccesible. Además, si Gmail se encontrará bloqueado, aun tendrías respaldos de tus mensajes de correos a salvo.

Por ellos, si puedes acceder al correo de alguien, podrías colocar un correo alternativo que tú controlas para interceptar sus mensajes y probablemente, nunca se darían cuenta. Asegúrate que nadie haya hecho algo así con tu cuenta de Gmail.

Si solo lees tus correos en un navegador web, podrías desactivar las opciones de acceso POP e IMAP. Esto te daría un pequeño incremento en tu seguridad, pero no lo recomendamos. De hecho, hay ventajas en usar programas de correo para PC como Microsoft Outlook, Thunderbird o eM Client para redirigir tus correos de Gmail usando el protocolo IMAP.

Estos programas tienen más características que la versión web de Gmail y almacenan tus correos en el Disco Duro de tu PC para que puedas acceder a ellos fácilmente, aun sin conexión a internet. IMAP deja los correos originales en línea, para que de esa forma puedas seguir accediendo a ellos cuando uses otros dispositivos.

Recuerda salvar todos los cambios antes de cambiar de pestaña.

Seguridad de contraseñas

Una vez que te has asegurado de que tu cuenta de Gmail no está comprometida, cambia tu contraseña para mantener alejado a los intrusos. En Gmail, regresa a Cuentas e Importación y haz click en “Cambiar Contraseña.”

Elige una contraseña fuerte que incluya números y letras en mayúsculas. Gmail requiere de al menos ocho caracteres pero trata de que sean 12 o más. Mientras más larga mejor. Que no sea algo al azar, a menos que estés utilizando un administrador de contraseñas pero trata de evitar nombres de familiares, nombres de mascotas, equipos deportivos y otros elementos obvios.

Tu navegador o tu programa de correos electrónicos pueden recordar tu contraseña para tu conveniencia. Si permites esto, tu correo solamente será tan seguro como tu PC. Cualquiera que pueda acceder a tu PC podrá acceder a tu correo.

Por supuesto, hoy en día la manera más fácil de hackear el correo de alguien es a través de un ataque de phishing (robo de datos personales). El cual consiste en que alguien te envía un enlace que pretende hacerse pasar por una fuente fiable como Google. Al hacer click en dicho enlace, se abre una pestaña de navegación donde “Google” te pide que Inicies Sesión con tu dirección de correo y contraseña. Como resultado, el atacante podrá hacerse con tu información.

No importa lo fuerte que sea tu contraseña, si vas a dejar tu PC a merced de extraños o vas a caer en un ataque de Phishing, la seguridad de tu cuenta se verá comprometida de todas formas.

Realiza la comprobación de dos pasos

Si alguien logra acceder a tu cuenta de Gmail, podrían cambiar tu contraseña y de esa forma hacerla inaccesible para ti. Para prevenir esto, puedes usar la “Verificación en dos pasos” de Google. En Gmail, el servidor te envía un mensaje de texto con un código de verificación a tu móvil.

Esto suena muy bien, excepto cuando no tienes señal de tu operadora o en caso de que llegues a perder tu teléfono. Por lo tanto, Gmail te solicita un número telefónico de respaldo. (Los teléfonos fijos funcionan: recibirás un mensaje de voz). Gmail también te permite imprimir un pequeño número de verificación que puedes utilizar cuando viajes.

Google también provee de una alternativa a los SMS en la forma de Autenticador de Google, una aplicación gratuita para dispositivos Android, también disponible para el iPhone y el iPad de Apple.  

Asimismo, puedes simplificar ligeramente la verificación de dos pasos usando “contraseñas específicas para cada aplicación”. Por ejemplo, si accedes a Gmail a través de una aplicación para Smartphone o un cliente de correos que no pueda manejar la verificación de dos pasos, puedes solicitar una contraseña separada para cada programa de correo o para cada dispositivo. El cual solo tiene que ser introducido una vez.

Para usar estas características de seguridad adicionales en Gmail, simplemente dirígete a Cuentas e Importación, haz click en “Otra configuración de la cuenta de Google” y luego “Inicio de Sesión y Seguridad”. Esto te da acceso a cambios de contraseñas, la verificación de dos pasos y las opciones de recuperación de cuenta.

Recuperación de cuenta

Pero ¿qué hacer si tu contraseña deja de funcionar y no puedes acceder a tu cuenta Gmail? La manera tradicional de recuperar tu cuenta es preguntar información personal, como por ejemplo: el apellido de soltera de tu madre. Esto le permite a terceros hackear cuentas de correo, usando información sacada de las redes sociales de la víctima. Puedes prevenir esto al usar letras al azar o usar algo vago e incorrecto  (“Apellido de soltera de la Madre: Quetzalcóatl”) solo no vayas a olvidar las respuestas que colocaste.

Las opciones de recuperación de Google incluyen un número telefónico, una dirección de correo alternativa y una pregunta de seguridad. También les gusta preguntarte cual fue la fecha en la que abriste la cuenta y cuando fue la última vez que la usaste.

Puedes recordar la fecha exacta de creación de tu cuenta de Gmail buscando en tu bandeja de correos, cualquier mensaje enviado el año que tú crees que la creaste. Modifica la fecha de búsqueda de manera que puedas encontrar los mensajes más antiguos de tu cuenta. Vale la pena destacar que esto no funcionará, si borraste el mensaje de bienvenida.

En caso de que olvides tu contraseña, la recuperación de cuenta es la única manera de tener de vuelta acceso a Gmail. Pero esta no siempre funciona, ya que puede haber un mensaje de error de Google que te diga “No pudimos conectarte debido a que Google no pudo confirmar que xxxxxx@gmail.com te perteneciera.”

Algunos usuarios han reportado que puede ocurrir un “ciclo fallido de recuperación.” Donde los usuarios se ven inhabilitados a acceder a un centro de contacto, el chat de atención al cliente, o simplemente no completaron todos los detalles de contacto en su momento. Lamentablemente, en estos casos no hay otra opción que abrir una nueva cuenta, cambiar todas tus contraseñas y direcciones de correo y rezar que nada malo les pase. Por suerte, estos casos son más la excepción que la regla.