Aquellos que piensan que la publicidad consta solamente de poner una imagen o eslogan llamativo en la pantalla de un televisor o en la página de una revista, no pueden estar más equivocados. Detrás de cada campaña publicitaria existe un equipo que está atento a descubrir todas las necesidades que los consumidores tienen, donde en muchos casos ni ellos mismos saben que las poseen, para poder brindar una estrategia publicitaria adecuada a cada cliente.

La publicidad se vale mucho de la psicología para poder ocasionar impacto en las mentes de los consumidores, y de esta forma lograr que el bien o servicio que se promociona se convierta en algo que las personas quieran adquirir. Ahora más que nunca, ante el bombardeo de información al que están expuestas las personas, es cada vez más importante que las empresas sepan cómo integrar la psicología a la publicidad con éxito para lograr que sus campañas resalten, es por eso que en este artículo te mostraremos las mejores herramientas para lograr fusionar ambas.

Aprende a estimular el deseo en los clientes:

La primera de las herramientas que debes asegurarte de aplicar para conseguir integrar la psicología a la publicidad es esta, despertar el deseo en los consumidores. Todos los humanos tenemos en común que nos gusta tener aquello que apela a nuestras necesidades, por más banales que sean, y las seduzcan.
Es por eso que las empresas deben estimular ese deseo que motiva a los compradores a optar por un producto o servicio específico para satisfacer sus necesidades. Al lograr esto las empresas se aseguran de detectar quienes son las audiencias específicas para cada cosa que quieren vender.

La novedad:

Esto se evidencia en los productos innovadores que cada vez ayudan a diversificar el mercado, y también se puede aplicar a aquellos bienes o servicios que ya tienen su lugar en la mente de los consumidores, pero que al innovar su imagen pueden incrementar la plaza donde se venderá. Está científicamente comprobado que las personas expuestas a algo nuevo experimentan cierto placer producido por un disparo de dopamina en el cerebro, es por eso que en las publicidades siempre se debe buscar resaltar las novedosas cualidades de lo que se ofrece.

Cuenta una historia en tu publicidad:

Contar historias le agrega dinamismo a la publicidad ya que la dota de imágenes, sonidos y movimientos que se hacen atractivos para el cerebro que los percibe. Otra cualidad positiva de esto es que crea un vínculo con los consumidores ya que la historia apela a sus experiencias y recuerdos, lo que refuerza la fidelidad de los clientes para con tu producto.

Inspira curiosidad:

Las primeras estrategias publicitarias que se deben aplicar a un producto o empresa que intenta cambiar su imagen, es incrementar la expectativa dentro de sus clientes. Los seres humanos por naturaleza siempre buscan de satisfacer sus curiosidades, porque estar ante una situación que no da resultados concluyentes los inspira a tomar acciones que los ayuden a cerrar los ciclos, en el caso de la publicidad, lograr adquirir el producto u obtener más información sobre la marca.

Explotar las rivalidades:

Las personas tienden a tomar partidos ante cada situación de la vida; es por eso esta herramienta psicológica suele aplicarse mucho en los métodos publicitarios de las campañas políticas, o por ejemplo en la famosa riña entre Apple y PC; o aquella estrategia publicitaria de lucha entre los raperos Kanye Wets y 50 Cents para descubrir quién vendía más discos.

La razón psicológica detrás de esta herramienta explica que cada persona tiene un némesis al cual culpa por las cosas malas que suceden en su vida, si una empresa logra detectar un némesis en común, lo más seguro es que muchas personas se sientan identificados con ellos y por eso los apoyen.

Apela a los intereses sociales:

Los seres humanos suelen afiliarse a esos movimientos o empresas que le proveen la posibilidad de pertenecer a algo y sentirse incluidos. Si en tu publicidad logras resaltar estas cualidades sociales es seguro que muchos clientes se conviertan fieles a tu marca. Esta herramienta se ve motivada por los intereses en común, y ayuda a hacer crecer las comunidades o audiencias a las que tu bien o servicio va dirigido.