¿Sientes que tu web se ve anticuada y que nadie la visita por eso? No te preocupes, todo tiene solución. Según Gananci, debes analizar tus errores, no encerrarte en tu zona de confort y levantarte de nuevo, con mucha más fuerza.

¿Te suena el término visual web? Probablemente es porque es una de las últimas tendencias relacionadas al marketing digital, que se ha venido explorando el último año y que en este 2018 viene con todo. ¿Quieres saber cómo convertir tu web común y corriente en una visual web? Sigue leyendo.

¿En qué consiste una web visual?

En realidad, esto no es nada del otro mundo ni algo inventado por los aliens. Se trata de implementar más contenido visual a nuestras páginas webs, a través de imágenes, videos, gifs, infografías, entre otros. Por suerte, actualmente existen muchos recursos para lograr esto y hay todo un abanico de posibilidades para hacer de nuestra página más dinámica.

¿Debes dejar de publicar tanto texto? Para nada. Todo consiste en el balance, en que no sea solamente texto ni solamente imágenes. Un equilibrio entre ambos elementos hará que tu web sea más llamativa para todos los usuarios.

¿Por qué es tan importante tener una web visual?

Esto no es solo un capricho, pues es verdad que el aspecto visual llega de manera más rápida a las personas, así como permite retener más información, haciendo la comunicación más veloz y efectiva.

¿Necesitas alguna otra excusa para convertir tu página en web visual? Aquí va la mejor de todas: se verá mucho más bonita y estética. Así de simple. Así que no pierdas más tiempo y corre a leer los pasos para incluir más contenido visual en tu web.

Cómo hacer una web visual en 3 pasos

1. Conoce tus recursos

  • Imágenes: Son las más sencillas de toda esta categoría, pero también unas de las más poderosas. Sirven no solo para complementar un texto, sino que hablan por sí mismas. Busca imágenes siempre de buena calidad o, si te atreves, toma fotos por ti mismo, para garantizar que serán imágenes únicas y dirán exactamente lo que tú quieres.
  • Videos: Este se podría decir que es el recurso más completo en cuanto al aspecto visual, pues combina tanto imagen como audio.
  • Gifs: Consta de un video corto sin audio, que se repite una y otra vez de manera automática.
  • Infografías: Uno de los recursos más nuevos, consiste en una imagen que contiene información relevante sobre un tema específico. Esta debe ser corta y concisa, y puede estar acompañada de figuras que faciliten la comunicación.
  • Webinars: Otra técnica que ha visto su auge en la actualidad, se trata de dar información en vivo, puede estar acompañado de cualquier recurso que se crea conveniente y se puede guardar, para publicarlo posteriormente en una página web, red social o enviarlo a través de e-mail.
  • Presentaciones: Las clásicas presentaciones de Power Point o cualquier otro programa similar no tienen previsto morir en ningún momento cercano, puesto que debido a su capacidad de integrar tanto imágenes como texto, sigue siendo uno de los favoritos.
  • Gráficos: No hay nada más explícito que un gráfico bien hecho, que sirve para comparar o como representación visual de ciertos datos.

2. Aprende cuándo utilizarlos

Cada momento requiere un recurso diferente. Debes conocer bien cada uno de los recursos: sus oportunidades y sus debilidades, y luego poner a explotar tu imaginación.

Por ejemplo, las infografías son ideales para hacer un resumen de un texto; ya que una web o blog por lo general se basa en texto, puedes utilizar imágenes para complementar o ampliar el sentido de lo que escribes; los gifs son un recurso súper útil porque los puedes utilizar como memes, para ejemplificar un sentimiento, una acción o una emoción; los videos y webinars sirven para mostrar la información desde otra perspectiva y darle otro enfoque, además de agregar contenido que no se puede ver solo con un texto.

Cada recurso es único, y la única forma de saber cuándo utilizar cada uno es con la práctica. Puedes ponerte metas, como incluir dos o más recursos visuales por entrada e ir variando, para no publicar siempre lo mismo.

3. Haz de tu web más dinámica

La clásica página web con una imagen por entrada está pasando de moda. Hay un sinfín de oportunidades al alcance de tu mano, como menús desplegables con animación, sala de chat pop-up, opciones con formas divertidas de fondo… No todo es blanco y negro. No cierres tu mente a las novedades que aparecen día a día, cada vez más.