Amazon incursiona en el negocio de la alimentación en tiendas físicas con la compra de la cadena de supermercados estadounidense Whole Foods, que tiene 450 tiendas conocidas por vender productos orgánicos. La operación está valorada en 13.700 millones de dólares.

Las dos compañías operarán por separado y la cadena de supermercados conservará su marca. Jeff Bezos, el fundador del portal de comercio electrónico, señala que es una compañía que “aman” sus clientes por la calidad de su oferta

La unión de las dos compañías va a poner en Estados Unidos muy difícil competir a cadenas tradicionales y con los establecimientos que opera Whole Foods en 42 estados va a estar virtualmente en todo el país. La maniobra de la firma de comercio electrónico se conoce, además, cuando la alemana Lidl se dispone a desembarcar en el mercado estadounidense y su rival Aldi, dueña de los supermercados Trader Joe’s, va a reforzar su presencia en el mercado.

La compañía de comercio electrónico era conocida hasta ahora por su estrategia de bajo coste y eso le puso en competencia directa con la cadena de grandes superficies Walmart, que lleva años tratando de ir al paso que marca Amazon. Whole Foods, con sede en Austin (Texas), opera en un segmento del mercado de precios más altos. Uno de sus valores es la gran identificación y fidelización de clientes. Whole Foods se presenta como un estilo de vida, muy cercanos a los vegetarianos, con muchísimos datos sobre el origen de sus productos y en algunos aspectos simulando la relación de los mercados tradicionales. Sus tiendas cuentan con un espacio para comer allí, a modo de restaurante, platos elaborados. Whole Foods es el lugar donde los alérgicos e intolerantes a productos concretos asisten en busca de ayuda.

Amazon, además, lleva meses haciendo pruebas con una modelo de supermercado sin cajeros, completamente automatizado.

La reacción del mercado fue más el efecto sorpresa y eso pese a que Bezos lleva tiempo indicando que quería posicionarse en este negocio. Lo que entendió el sector es que quería hacerlo siguiendo su propio modelo